Los daños y pérdidas materiales que sufran las mercancías almacenadas en las cámaras frigoríficas por alguno de estos supuestos: averías de los generadores y/o reguladores de frío, daños de la conducción del suministro eléctrico, daños accidentales y visibles de la estructura de las cámaras. También se cubren los gastos de salvamento que pueden producirse para salvar las mercancías y evitar así mayores daños; así mismo, si se produce un fallo del suministro eléctrico imprevisto, esta cobertura puede protegerle.